En los motores turbo modernos, la válvula de descarga ya no es un simple accesorio. Forma parte activa de la gestión del motor y trabaja directamente con la ECU. Por eso, cada vez más preparaciones apuestan por soluciones electrónicas, capaces de ofrecer precisión, fiabilidad y compatibilidad total con la gestión original del vehículo.
En este contexto nace la gama EM (Electro-Mechanical) de Turbosmart, una familia de válvulas de descarga electrónicas que combina tecnología de competición con integración OEM.
¿Qué es una válvula EM de Turbosmart?
Las válvulas EM de Turbosmart no son válvulas tradicionales. Se trata de válvulas electromecánicas, con:
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Solenoide electrónico propio.
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Control directo desde la ECU original.
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Gestión interna de presión.
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Cuerpo en aluminio mecanizado de alta precisión.
Esto permite un control mucho más preciso del turbo, una respuesta más rápida y una mayor fiabilidad, especialmente en motores turbo modernos con estrategias complejas de carga y descarga.
Dos enfoques distintos: Kompact EM y RacePort EM
Dentro de la gama EM, Turbosmart ofrece dos soluciones claramente diferenciadas, pensadas para niveles de preparación muy distintos.
La Kompact EM está diseñada como sustitución directa de la válvula original en vehículos de serie o con preparación ligera.
Características clave:
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Capaz de gestionar hasta 600cv.
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Instalación plug & play.
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Encaja en la ubicación original OEM.
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Mantiene el control de la ECU de fábrica.
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No genera errores ni necesita ajustes adicionales.
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Compatible con muchos modelos del mercado.
¿A quién le viene bien? Por ejemplo a coches de uso de calle, con Stage 1 o 2, que buscan fiabilidad sin muchas complicaciones donde un ajuste con la ECU sin ajustes es primordial.
Por otro lado la RacePort EM es una válvula pensada directamente para aplicaciones de alto rendimiento. Aquí no hablamos de sustitución OEM, sino de una solución para motores muy preparados.
Características clave:
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Capaz de soportar más de 2000cv.
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Control electrónico EM.
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Control directo de la presión del turbo.
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Tecnología de balance de presión.
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Cuerpo en aluminio serie 6000.
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Sellado reforzado y diseño de alto flujo.
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Mayor diámetro y caudal.
¿Y esto entonces quién lo necesita? Pues preparaciones más extremas, con turbos grandes y altas presiones, con uso de competición.
Ahora bien, sabiendo todo esto: ¿Por qué apostar por una válvula electrónica? Frente a las válvulas neumáticas tradicionales, las EM ofrecen ventajas claras:
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Respuesta más rápida.
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Mayor precisión en la descarga.
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Mejor compatibilidad con ECUs modernas.
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Menor riesgo de fugas o fallos por presión.
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Comportamiento consistente incluso con altas cargas.
En motores actuales, donde la gestión electrónica lo controla todo, una válvula electrónica es una gran mejora.
En definitiva, ¿Kompact EM o RacePort EM?
Uno de los errores más comunes es montar una válvula sobredimensionada “por si acaso”. Elegir la válvula adecuada no solo mejora el rendimiento, también evita problemas de respuesta, ruidos innecesarios o un comportamiento errático del turbo.
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Kompact EM cubre perfectamente la mayoría de coches de calle y preparaciones habituales.
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RacePort EM solo tiene sentido cuando el flujo y la presión lo exigen de verdad.
Dos productos distintos, una misma filosofía: control preciso, calidad de fabricación y rendimiento sin concesiones. ¿Ya tienes tu válvula Turbosmart?

